Bienvenida
Suena el despertador 7:10 a.m, entre dormida podía escuchar la odiosa lluvia que golpeaba las chapas del toldo de mi balcón. Con un esfuerzo sobre natural logro levantarme de la cama y dirigirme hacia la ducha. Un día más había comenzado…
Me dispongo a sumergirme en la vorágine de la ciudad: llego a la parada del colectivo, luego de tres intentos frustrados de subir al “bendito Bondi” y hacer malabarismos con el paraguas, la cartera, los zapatos de punta, el delineador que a esta altura chorreaba por mis lagrimales desplazándose trágicamente hacías las mejillas y el cabello en su máximo esplendor de frizz, logro por arte de magia hacerme un lugar en el abarrotado medio de transporte. Unos minutos más tarde, al llegar al ansiado destino e intentando mantener la calma, me encontré con el siguiente interrogante: “¿Algo más podría pasar?” supuse que seria mejor que afloraran pensamientos positivos… No terminaba de digerir esa idea cuando sentí un tremendo escalofrío correr por mis piernas. Parecía ser que el azar esta vez me había preparado un regalo: un lindo charquito de agua y una terrible mancha de barro aferrada a mi pantalón que a partir de ese momento pasarían a ser “dos seres” inseparables como Batman y Robin. La sensación de ira incontrolable ya se había apoderado de mí manifestándose en una variedad de síntomas corporales tales como: respiración agitada, aceleración del ritmo cardiaco (mi corazón parecía galopar en lugar de latir), mejillas enrojecidas, músculos tensos, dientes apretados y un deseo significativo e irrefrenable de golpear a alguien…
Por fin llego a la oficina y me dispongo a reponerme de aquellas situaciones pero, como cortesía obliga, había que saludar! Quiero aclarar que en el lugar en donde trabajo el saludo es una cuestión que roza el límite de una “mera cortesía”. Este hace las veces en primer lugar, de “fichero” de la antigua fabrica cual Chaplin en Tiempos Modernos; segundo, da cuenta de los lazos fraternales entre los miembros que allí habitamos; y por último, como una simple cuestión cultural.
Una serie de preguntas irrumpieron en mi mente con la imperiosa necesidad de ser respondidas: ¿A quién se le habrá ocurrido esta costumbre de que hay que saludar? ¿Por qué? ¿Con qué finalidad? ¿Quién estipuló que quien llega tiene el deber de saludar para evitar ser considerado un descortés? ¿Acaso soy una inadaptada por no saludar? ¿Cómo serian las cosas si no existiera el saludo? ¿Traería alguna consecuencia?
Todos estos interrogantes me movilizaron a investigar sobre el fenómeno del saludo…
No se conoce fehacientemente como y cuando se dio origen al saludo, pero lo que sí se puede decir es que es una tradición que ha perdurado a lo largo de la historia desde las tribus más primitivas. En la antigüedad por ejemplo, los guerreros para demostrar que venían en “son de paz” dejaban al descubierto sus manos y de este modo daban cuenta que no traían armas. En culturas antiguas como la egipcia, las personas se saludaban inclinado el cuerpo y bajando una de sus manos hasta la rodilla como símbolo de respeto hacia el otro; los judíos inclinaban la cabeza; los griegos se estrechaban las manos entre si y los romanos el antebrazo; en culturas orientales como en la antigua china los estudiantes se saludaban cubriéndose el puño izquierdo con la palma derecha, esto representaba una expresión de paz y buenos augurios. Con el correr del tiempo esto se expandió a toda la cultura y pasó a ser el saludo chino tradicional, así también como el apretón de manos. Por otro lado, los guerreros y aquellos que practicaban las artes marciales saludaban con la palma izquierda cubriéndose el puño derecho.
Recién el en el siglo XIX se adopta la costumbre de saludar con un beso en las manos de las damas.
Hasta comienzo del siglo XIX el saludo solía ser un acto de solemnidad y rigurosidad. Cuando el saludo estaba dirigido a un “superior” se debía inclinar el cuerpo hasta quedar en ángulo recto; luego este acto es reemplazado por una reverencia con la cabeza acompañada de una “frágil” inclinación; más adelante bastaba con quitarse el sombrero en el caso de los hombres, por ejemplo.
El saludo es algo propio de la cultura y las costumbres de los pueblos, en cualquiera de sus modalidades es una expresión de cortesía, formalidad, amabilidad y afecto. Es por ello que ha adquirido un gran valor cultural y simbólico en todas las épocas; tal es así que pareciera que el hecho de no responder al saludo de alguien es considerado como una falta de respeto y mala educación.
… No quedándome conforme con esto, decidí escuchar la opinión del resto de los mortales:
“Es una formalidad... no sé a qué apuntás con esto… pero es eso el saludo…
una costumbre, cultura mundial... si alguien no te saluda... decís q hijo de puta jajaaja”
“El saludo es una cuestión de respeto por eso hay que saludar a todos, pero no todos merecen el saludo de uno”
“Depende…. no es lo mismo saludar a un amigo que saludar a alguien que uno no quiere, por ejemplo si saludo a un amigo, le doy un abrazo, me pongo contento si no es más bien un compromiso”
“El saludo es una cuestión de respeto, igual yo saludo a quien quiero, al que me importa, si hay alguien que no me importa no saludo y listo”
“El saludo es una cuestión de respeto que te da el don de persona”
“El saludo es cuando vos entras algún lugar, saludas, tenes que saludar, cuando entras y salís, es como ser respetuoso…”
“Depende, hay diferentes tipos de saludos, antes se saludaba de una forma, ahora de otra, no es lo mismo el saludo de un amigo, de alguien cercano que de otra persona con la que no tenes tanta confianza”
“El saludo es, en primer instancia, para mi la iniciación y el final de un encuentro…Y a su vez en muchos casos es una demostración de estima entre las personas, un signo de que dicho encuentro es anhelado…. Juaaaa”
“¿Qué significa?... ¡Afecto!”
Y como de saludos se trata, les damos la bienvenida a Respire Profundo, un espacio donde nos proponemos dar lugar a la palabra porque creemos que hay mucho para decir, para construir juntos nuestras realidades respetando la diversidad que nos atraviesa.
Esperamos sus aportes!!

Muy bueno!!!
ResponderEliminarSaludos
ResponderEliminarMuy bien! No hay que hacerse tanto problema por los saludos...pero sí por las malditas baldosas flojas de la ciudad en los días de lluvia!!!!
ResponderEliminarEl saludo es, en primer instancia, para mi la iniciación y el final de un encuentro…a la ves es la primera relacion que se obtiene con las personas, o unas de las primeras, saludos espero el proximo!!!! me hicistes pensar en muchas cosas,sobre todo entre la realcion del inicio de un encuntro...
ResponderEliminarexcelente amiga!pla
ResponderEliminarQue bueno esto, me parece interesante el ejercicio... seguiré con entusiamo e interés la evolucíón del blog.
ResponderEliminarExcelente post publicado, espero que sigan así con ideas nuevas traídas de la realidad de nuestro día a día, este parece el turno del viaje en la Ciudad de Bs. As. al trabajo.
ResponderEliminarCon respecto al “saludo” es una patada en las pel…. Tener que saludar uno por uno cuando llegas a un trabajo. Sumado a la maldita costumbre de decir: “…Buen día, ¿Cómo estas?...” cuando en realidad no me importa como está, por lo gral. Siempre te dicen: “…¿Todo bien y vos?...”, en fin una costumbre hipócrita. Slds, sigan así.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBuenas noches a todos.
ResponderEliminarEn mi opción el saludo existe por varias razones, en la gran mayoría es una cuestión cultural, no se si relacionada con la educación, ya que cualquier persona; lo primero que hace al encontrarse es saludarse (hasta nuestra mascota nos saluda al llegar a casa). Para algunos es adoptada como una costumbre ya que en su vida nunca fueron educados al respecto, ni se preguntaron el porque lo hacían.
En mi caso es por educación. Es como el dicho… “El saludo y un vaso de agua, no se le niega a nadie”.
Aunque en la vida (trabajo, etc) nos encontramos con algunas personas indeseables que en algunos casos saludan solo cuando necesitan algo, a veces trato de usar el saludo para evidenciar su falta de educación entre otras cosas.
Este es un EXCELENTE blog. Que bueno seria que este blog los contagie como a mi, con ganas de invertir nuestro tiempo de ocio para pensar, filosofar y escribir sobre cuestiones de la vida.- Saludos a todos.- Leo_A
hola...!!!, muy bueno el blog creo q es una muy buena reflecciòn p todos,asi q RESPIRE PROFUNDO Y SALUDE !!!
ResponderEliminarSaludos desde la distancia y esperamos el proximo articulo pronto vale??¿
Ahora...después de leer la publicacion hasta la parte de los saludos, comencé a percibir síntomas de ansiedad, sudor, pensamientos obsesivos, sensaciones de encierro y mareos/nauseas, etc. Conocen a alguna buena psicóloga que me ayude a descifrar lo que me está sucediendo? Cabe destacar que hasta el momento de leer su blog, nunca antes había tenido estas sensaciones, evidentemente son muy buenas porque dispararon en mi algo que hasta hoy permanecía oculto, gracias!!! Ahora realmente me siento muy mal!!!!
ResponderEliminarFirma: RASSSBOY
Realmente me encanto...me imagine toda la situacion desde que suena el despertador, va a la parada y llega a la oficina, es un hecho que nos puede pasar a cualquiera...no seria el mejor dia...pero suele pasar.
ResponderEliminarCon respecto al saludo,es bueno hacerlo por respeto a vos y a los demas...que lo demas no valoren tu saludo no significa que vos mismo no valores tus acciones!!
Me encanto...quiero seguir leyendo mas...que sea pronto la nueva publicacion....!!
Saludos.....
Muy interesante el espacio y el tema!
ResponderEliminarSaludar es tantas cosas, creo yo! Es decir "lleguè","aquì estoy", por ejemplo.
A veces es romper el vacìo, el hielo.
Es no ser indiferente hacia las personas que estàn allì donde vos llegaste. Quizàs por esto ùltimo es interesante el significado que tiene no saludar: la indiferencia hacia el otro, quizàs; el mostrar que no es tu mejor dìa, que no te importa comunicarte con nadie; o que querès pasar desapercibido...
Qué interesante el tema... coincido en las opiniones. Creo que, en parte, todas tienen algo de verdad...
ResponderEliminarSds!!!
soy de las personas a las q les gusta saludar...pero estoy en una etapa diferente...porque ya no saludo por compromiso a nadie!!!...hasta hace un tiempo saludaba (por ejemplo en mi trabajo) a todos cada vez q llegaba, incluso a gente q no me caía bien...pero eso cambiò, el hecho de no saludar no me hace ser ni mas ni menos educada q nadie...no cambia lo q soy...ni le cambia la vida a nadie...asi q para q saludar a quienes no bancamos???...CONCLUSIÒN: SALUDO A QUIEN ES MERECEDOR DE MI SONRISA Y DE MI BESO!!!! PORQUE ACLARO Q MIS SALUDOS VALEN LA PENA SER RECIBIDOS!!!!! POR ESO LES MANDO UN GRAN SALUDO A TODOS LOS Q PARTICIPEN DE ESTE EXCELENTE BLOG!!! ;-)
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