jueves, 18 de noviembre de 2010

Preámbulo Sexual

Mili, 6 años:
Al llegar a la casa de sus abuelos Mili corrió desesperada hasta la cocina en donde se encontraba Rosa, una de sus tías, le dio un fuerte abrazo y le dijo que no quería volver a la casa de sus padres, que quería quedarse allí con ella. Rosa al no entender qué era lo que estaba sucediendo, la alzó y la sentó en la mesada de la cocina. Mientras secaba sus lágrimas le preguntó  por qué estaba llorando y no quería regresar a su casa.
Mili le dijo a su tía que no quería volver porque tenía miedo… “¿Pero por qué tienes miedo?”, le dijo Rosa. “Porque mamá y papá durante la noche se golpean y eso me asusta”, respondió Mili. “¿Cómo que se golpean?” “Sí, ayer por la noche me desperté y fui a la habitación de mis padres, la puerta estaba entre abierta. Sé que no debo entrar en la habitación de ellos mientras duermen, pero al acercarme escuché algo raro”. “¿Raro?”, dijo Rosa “¿A qué te refieres con raro?” “Sí, papá parecía como si estuviera pegándole a mamá y eso me asustó mucho, entonces me quedé sentada detrás de la puerta ya que no me animaba a entrar a la habitación… Luego de un rato sólo escuché silencio y  regresé a mi cuarto”.
Una vez que Rosa comprendió de qué se trataba le explicó a Mili que seguramente había interpretado mal aquella escena y que lo que había presenciado no era un acto en el que sus padres se estaban haciendo  daño, si no más bien todo lo contrario.
Claro está, había piezas que aun no encajaban en el rompecabezas de esta niña, y Mili parecía estar llena de interrogantes…

Julián, 4 años:
En una tarde de paseo por la plaza, Julián se quedó hipnotizado al ver a una mujer con una enorme panza. “Mamá, ¿por qué esa señora tiene la panza tan gorda?” Le respondí que no estaba gorda si no que aquella mujer estaba embarazada. Le expliqué que dentro del vientre llevaba a un bebé y que él también durante 9 meses antes de nacer había estado dentro de mi vientre.
A Juli parecía no convencerle mi teoría en relación a los bebés, y así como comenzó con el torbellino de interrogantes en relación al tema: “¿los bebés se hacen en una fábrica? Sí, en una fábrica, sí, como en un taller como el que tiene la abuela Elena, no?…” se respondía a si mismo. “Mateo dice que entran por el ombligo de las mamás y nacen por la boca… ¿pero como hacen para entrar por ahí?... ¿Los papás pueden tener bebés en la panza? ¿O nacen cuando los papás se dan un beso en la boca?” Al terminar de expresar esta pregunta soltó una carcajada, mirándome se sonrojó y escondió la mirada.


Acallar los cuerpos, encausar, contener, prohibir, esconder… Aquello que nombramos sexualidad ha sido a lo largo de la historia depositaria de dichas restricciones como objeto de la cultura, pero pareciera que pese a esto, la sexualidad se ha declarado en resistencia ante tanta negación. La historia nos ha dejado algunas marcas, huellas, indicios que dan cuenta del interés que la sexualidad tiene y ha tenido para la humanidad.
En la antigüedad por ejemplo, más precisamente en el paleolítico, se conservaban esculturas y pinturas que representaban aspectos de la sexualidad. Las “Danzas Fálicas” representadas en pinturas rupestres, los monumentales falos o vulvas grabados representadas en estatuas o pinturas. Estos eran un símbolo de fertilidad en las mujeres y de virilidad en los hombres. La exhibición de los genitales no era considerado algo obsceno o erótico sino que representaban la fuerza y la naturaleza fecundadora del ser humano. También significaba aquello que permitía la descendencia, la continuidad de la especie.
Se sabe que en la prehistoria no había normas legales que regulen el acto sexual entre hombres y mujeres.
La mitología Griega está plagada de relatos que cuentan historias de infidelidades terribles entre dioses y semidioses. De este modo, eran bien vistos ciertos actos sexuales, ya que sus dioses eran los modelos a seguir. Un claro ejemplo de esto es el Zeus, el padre de los dioses y de los hombres, el cual, según los relatos mitológicos, tuvo un sin número de aventuras con otras mujeres siéndole infiel a Era, esposa y hermana de Zeus (¡Ahora entendemos por qué los griegos veneraban tanto a Zeus!).
En el antiguo Egipto, tanto el coito como los genitales representaban un símbolo de virilidad y fecundidad. La mujer era venerada, se le rendía culto, devoción y admiración. La sexualidad era vivida de un modo igualitario entre los géneros ya que era experimentada de una forma más “liberal” por hombres y mujeres. Esta sociedad sostenía la monogamia como el modo de organización social y familiar donde el rol de la mujer era la crianza y el cuidado de sus hijos, además de brindar fidelidad a su marido; pero además, estaba contemplado el incesto ya que era común el matrimonio entre hermanos, lo cual ¡era más frecuente en familias de clases altas!
La cultura Babilónica era más restringida y rigurosa en cuanto a la sexualidad. La organización familiar se basaba exclusivamente en la monogamia. Las mujeres eran consideradas objetos de placer y de procreación, mientras que los varones gozaban de “ciertas licencias” (cualquier similitud con la actualidad es mera coincidencia…!).
Los romanos atravesaron por diversas etapas en su acercamiento, modo de entender y de vivir la sexualidad. La organización familiar se caracterizaba por el modelo patriarcal, las mujeres romanas ocupaban un lugar  poco significativo y se les atribuía escaso valor. Por ejemplo, antes de casarse debían ser “esclavas” en el hogar paterno y una vez consumado el matrimonio, previa decisión de los padres, quedaban bajo la tutela y el sometimiento de sus maridos. El rol de la mujer se limitaba a procrear, cuidar de sus hijos, y condescender sexualmente a sus maridos.
Un poco más adelante, las guerras en el Imperio Romano provocaron la disgregación de muchas familias y esto dio lugar a la búsqueda de la satisfacción sexual fuera del marco del matrimonio y de la familia. Por último, la declinación del mencionado imperio se caracterizó por el caos y el “exceso sexual” desenfrenado, reinó el adulterio y la prostitución como medio de canalizar la sexualidad. La homosexualidad entre hombres no estaba mal vista.  

Frente a este “violento” despertar sexual de la humanidad aquellos que velaban por el Control y Orden Social (la Iglesia, el Estado, etc.) en un intento de contener el “monstruo libidinoso” en el que se había convertido aquella criatura hecha a Su imagen y semejanza,  desarrollan una serie de dispositivos que promueven valores como la castidad y el comercio sexual permitido dentro del matrimonio y, por supuesto, practicado exclusivamente entre hombre y mujer. Esto además señalaba claramente el límite entre lo bueno y lo malo, lo permitido y lo prohibido.
En este ordenamiento deliberado, el loco, el lisiado, el demente, el diferente, el desviado quedaban afuera. Y más aún, mencionar la existencia de la sexualidad infantil, resultaba aberrante! Y la lista sigue…

Como es bien conocido, no hay acto sin consecuencias, toda restricción u ocultamiento trae aparejado lo “ilegal”, creencias erróneas, mitos, miedos, inseguridades, mentiras, castigos, culpas etc. Pareciera ser que el remedio resultó peor que la “enfermedad”.
Aun en nuestros días, pese a la idea generalizada de que los tiempos han cambiado,  es más de lo mismo. Simplemente lo prohibido ha cambiado el look. En el fondo de la cuestión, lo viejo se ha impregnado en “lo nuevo” y nos preguntamos por qué algo propio de la condición humana, que no se limita a lo genital, genera tanto conflicto y  controversia.

Continuará…



6 comentarios:

  1. Muy buen articulo chicas! sigan asi!...y el video tb!

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  2. eso mismo me pregunto yo:
    por qué algo propio de la condición humana, que no se limita a lo genital, genera tanto conflicto y controversia??????????????
    pero se tb q toooooooooodo tiene su consecuencia,nada de lo que hacemos queda en la nada,algunos actos traen sentimientos de culpa,etc...
    todo tiene un porque,una explicacion...

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  3. Me encantó la aclaración de que lo sexual, no se limita a lo genital!!! Muchas personas confunden este concepto y se pierden de entender y apreciar su integralidad!!
    Mantener aquello que es natural oculto, creo que no es el camino correcto. Por el contrario, la educación y la comunicación deberían ser aliados de la sexualidad!!!!

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  4. El cambio que produjo la iglesia con respecto a estos temas fue fundamental para poder consolidad su poder político, y en nombre de "Dios" violar, asesinar, discriminar, etc. Ósea las peores cosas se hicieron con las mejores intenciones...
    Tal cual como mencionan en un comentario la educación y la comunicación son los mejores aliados y no solo para la sexualidad sino para el hombre como especie, algo que la iglesia nunca va a reconocer y que esta totalmente en contra. Mandaron a matar a grandes pensadores, solo por “pensar”, destruyeron la mayor parte de la biblioteca Maya alegando que eran textos del diablo. Y por último sin ir muy lejos fueron cómplices de nuestra última dictadura jjajajjajaa.... me da risa después escuchar que solo te mandan un mensaje pidiendo perdón y siguen sin aprobar el uso del preservativo y el aborto que hipócritas, y lo peor que la gente les sigue creyendo...

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  5. Cuando el cuerpo no espera lo que llamas amor....muy buen tema!

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  6. Me gustò mucho la resenia històrica.
    Coincido con Cristian: con el cristianismo y derivados (como el islam, x ej.) "se pudriò todo".
    Y se pudriò porque vetando aquèllo de natural que tenemos los seres humanos como la sexualidad, han procurado conductas sì desviadas, sì erradas y, sobre todo, mucha ignorancia.
    Hace poco hablè con mi hijo mayor sobre el tema, explicàndole còmo es el acto sexual, còmo se produce un embarazo, còmo se produce un parto, etc.
    Què momento: me sentì desnuda, literalmente!
    Es el momento en el que revelàs a tu hijo què es lo que hacès en la habitaciòn con su papà!
    Jajaja!
    Muy bueno!

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