martes, 4 de enero de 2011

Vaso Frágil?


La noche prometía ser abrumadora y tensa… Oscar y María comenzaron a discutir y una vez más se desataría la “guerra” entre ellos, comentario que solía ser frecuente entre los vecinos del barrio. Por lo general, las discusiones eran por “pavadas” y terminaban en peleas fuertes acompañadas de golpes, gritos, insultos, etc. Con algunas “copitas” de más (algo muy habitual en ellos) María, a pesar de estar embarazada de cuatros meses, no dudó en darse al alcohol, quizás como suelen decir por ahí sirve para ahogar las penas. Lo cierto es que ahí estaban, una vez más inmersos en golpes, gritos, pelas y, de fondo, el desgarrador llanto de los niños. Insultos cada vez más fuertes salían del interior de aquella humilde casa. Esa noche vi como él, bajo los efectos del alcohol, arrastró a María hasta la mitad del jardín y comenzó a darle golpes y patadas hasta quedar exhausto. Ella quedó tendida en el piso totalmente desvanecida. En ese momento Oscar, que apenas podía sostenerse en pie, al ver la escena se dio la vuelta y siguió su camino…  
Yo no podía creer lo que estaba sucediendo.  Me acerqué hasta la casa para socorrer a los niños que lloraban desconsoladamente, era muy triste ver la expresión de miedo y angustia en sus rostros. Me acerqué hacia donde estaba María para ayudarla a reponerse pero ya era demasiado tarde.  Los golpes habían sido tantos y tan contundentes que provocaron la pérdida del embarazo…
Oscar se fue por unos días, al poco tiempo regresó y las cosas siguieron igual, sólo que esta vez los golpes se habían cobrado la vida de un ser inocente,  su propio hijo.

La mujer, símbolo sexual, musa inspiradora de inmortales poesías, relatos, canciones, y miles de novelas escritas en su honor. Monumentos construidos para homenajearlas,  venerarlas, honrarlas, amarlas.
Los grandes pintores se han inspirado en ellas para crear y dar vida a sus más bellas obras de arte, Las Señoritas de Avignon de Pablo Picasso, La Mona Lisa de Leonardo Da Vinci, Retrato de la mujer campesina de Vincent van Gogh, entre otros.

Desde siempre se ha asociado a la mujer con la fecundación, tal es así que  antiguamente se le rendía culto a los órganos reproductores femeninos. El útero era el gran protagonista ya que encarnaba la virtud de dar vida, pero también de enfermar. Los médicos de la antigüedad creían que la mujer enloquecía a causa de que su útero comenzaba a desplazarse por el interior de todo su cuerpo, y eran diagnosticadas de “Histeria”, palabra de origen griego –στέρα- que significa «útero».

Es un denominador común en diferentes culturas la equiparación del rol femenino con lo vulnerable; por ejemplo, en uno de los relatos bíblicos la mujer es comparada a un “vaso frágil”. Asimismo, en relación a la sexualidad, se suele decir que la mujer ejerce el rol pasivo.
En los países industrializados la irrupción masiva de la mujer en el mercado laboral y el ingreso de las mismas al ámbito académico, ha llevado a una transformación parcial del rol de la mujer en la vida cotidiana. Esto significa que en la actualidad además de estar dedicada a la crianza de sus hijos, como así también de los cuidados domésticos, le está permito trabajar fuera del hogar, aunque las condiciones de empleo no sean iguales a la de los hombres.

Me pregunto una y otra vez por qué siempre se ha intentado velar lo femenino. El cuerpo de la mujer ha sido privado, lastimado, mutilado, despojado u ocultado a través del cumplimiento de costumbres y rituales o del seguimiento de la moda representativos de cada cultura, pese a lo cual no han dejado de ser prácticas extremadamente dolorosas. Ejemplo de esto son las mujeres “jirafa” de Birmania; el Loto Dorado, más conocido como el “pie vendado chino”; como así también las tribus en las cuales las mujeres llevan adornos de cobre en sus orejas, como símbolo de belleza, que pueden alcanzar un peso total de hasta un kilo en cada lóbulo. Dichas mujeres son aliviadas de este peso sólo con la muerte de su esposo como forma de demostrar el duelo. Situándonos más del lado de la cultura occidental, encontramos ejemplos de mujeres que se someten a cirugías estéticas radicales, se enferman de bulimia o anorexia, y someten su cuerpo a tratamientos que atentan contra la salud en pos de alcanzar la perfección estética, “la belleza”.

La mujer ha luchado siempre por conquistar un lugar, sufriendo persecución, violencia, humillación o, en el peor de los casos, la muerte para quienes pensaban diferente, como le sucedió a Juana de Arco. Del mismo modo, existen ejemplos de otras mujeres  como Agnodice, Clara Campoamor, Alicia Moreau de Justo, entre otras, que aunque su lucha no terminó en la muerte, se impusieron con todas sus fuerzas en defensa de sus ideales y muchas han dejado una impronta que perdura aun en nuestros días.
El discurso suele ser paradójico ya que, por un lado, se genera una ilusión de lo femenino, como lo sublime, lo bello, lo noble, lo puro, lo sagrado, lo inmaculado, lo inocente, un ser a quien se debe valorar cuidar, proteger, amar, respetar, pero luego hacia el interior de ese discurso hay algunas contradicciones ya que se encuentra teñido de “ciertas cuestiones” que se acercan más al sadismo que al amor.

Ahora invitamos, en especial a nuestras lectoras, a sumergirse en el “baúl de los recuerdos” e ir aquella época de nuestra niñez en la que soñábamos ser como las princesas de los cuentos que nuestros padres y abuelos nos contaban…

“Había una vez un príncipe que estaba buscando esposa, pero para satisfacer su exigencia de feminidad, ésta tenía que tener los pies muy pequeños. Para examinar a las posibles novias se utilizaba una diminuta zapatilla de piel. Dos hermanas estaban desesperadas por ser las elegidas. La mayor intentó meter a la fuerza el pie en la zapatilla, pero no le cabía, de modo que su madre le dijo que se cortara el dedo gordo, explicándole que una vez que se hubiera casado con el príncipe, no necesitaría caminar nunca más, de modo que no tenía nada que perder. La muchacha se cortó el dedo gordo y metió su pie sangrante en la zapatilla, pero cuando partía con el príncipe, éste se dio cuenta de que la sangre rezumaba de la zapatilla y manchaba sus medias. Se la devolvió a su madre, que le ofreció entonces a su otra hija. Esta vez la desafortunada muchacha tuvo que recortarse el tamaño del talón para meterlo en la zapatilla. De nuevo, los borbotones de sangre descubrieron el juego y ella también fue rechazada. Sólo entonces el príncipe vio a Cenicienta, cuyo pie diminuto ajustó a la perfección y se convirtió en la candorosa prometida del fetichista príncipe.
… La versión actual de Disney es bastante inocente, pero la original era sangrienta y salvaje.” (Desmond Morris, en La Mujer Desnuda, pp 293 -294. Editorial Planeta SA, 2005.)



4 comentarios:

  1. este tema me produce una mezcla de sensaciones...pero bronca e indignación por sobre todo,y me hace preguntar como es posible que en un mundo donde todo cambia, evoluciona, se modifica, se recicla y se renueva aun existan culturas que muestren la peor parte del ser humano (sean hombres como bien indican en el articulo, o mujeres porque tmbn hay mujeres maltratadoras)y lo avalen legalmente!!!!!!!!...en mi opinión quienes seleccionan la violencia fisica o verbal no hacen mas que mostrar algo que con golpes intentan ocultar y es una gran INSEGURIDAD Y EL DESEO DE HACER SENTIR MENOS AL OTRO....una posible solución a este problema es q cada cada uno de nosotros (sin diferencia de genero) sepamos quienes somos, hacia donde vamos, lo que valemos y que eso no lo puede determinar ninguna otra persona mas que NOSOTROS MISMOS!!! A SANAR LA ESTIMA GENTE!!!! Y DE ESTA MANERA QUIENES QUIERAN ENTRAR A NUESTRAS VIDAS CON VIOLENCIA "NO VAN A PODER ENTRAR!!!"......me encanto el informe!!!! besos y gracias!!!

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  2. "No creo en la grandeza del hombre"...dice la canciòn de Tears For Fears que subieron, que paradoja es la que lleva al hombre (no hablo del gènero, sino del sexo masculino), a destruir lo que al mismo tiempo puede amar?, yo soy hombre, y tampoco creo en la grandeza del mismo, no soporto el machismo, ni las diferencias sexistas en lo laboral. Se me ocurre que tal vez los hombres mas que amar a las mujeres, les temen, y es ahì donde radica la bajeza de sus acciones. Por ahì mencionaron que la bibkia se refiere a la mujer como un "vaso fràgil", es la misma biblia que dice que fue èlla la que primero tomò y probò el fruto en el jardìn del edèn, y todos la culpan por eso, mientras atràs de èlla estaba èl, el hombre, esperando que le dijeran que debìa hacer, esperando que le dieran a probar el fruto, no digo que èste relato bìblico sea real, pero se asemeja muchìsimo a la actuaslidad, las mujeres avanzan, crecen, se superan a pesar de...y el hombre pierde el control,(que nunca tuvo).Creo que sòlo los hombres que pueden salir de su bajeza, y crecer, superarse a la par de èllas, èse es el hombre que puede alcanzar algùn tipo de grandeza...

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  3. Siempre creì que el machismo tiene lugar tambièn gracias a la mujer. Y hoy, luego de haber viajado y haber tenido la posibilidad de haber conocido diferentes culturas, lo ratifico.
    Hay una cantidad enorme de mujeres que asumen el rol de la desgraciada, la sometida la callada; la que no opina ni decide. Y es educativo. Estas mujeres fueron educadas para estar detràs y no al lado del varòn. Y es asì como o pueden entender ni tolerar que hayan mujeres que se comporten de otra forma.
    Recuerdo haber leìdo en la Facultad, en Historia de la Cultura, un texto sobre la edad media, que hablaba de las pràcticas de autoflagelaciòn de una secta de monjes durante la peste, en el s. XII: iniciaban su peregrinaje por la ciudad mientras rezaban y se flagelaban. Y si una mujer pasaba entre medio de ellos mientras cumplìan con su ritual tenìan que hacerlo todo otra vez.
    Creo que el varòn satanizò el objeto de su deseo, aquèl que lo pone fuera de control...
    Han escuchado la canciòn "Malo" de Bebe???

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  4. uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa q relato...me dio mucha tristeza,son situaciones que nos rodean todos los dias y lo q no se entiende o no quieren entender es q los q mas sufren son los hijos...la etapa de la niñez es la q los marca para toda la vida(de eso algo se)
    pero que dificil es muchas veces para tantas mujeres decir BASTAAAAAAAAAA!,porque tienen la autoestima tan baja q creen q es todo por su culpa y no entienden el daño q hacen principalmente a ellas mismas...
    me queda con una frase de anabel muy buena:
    Lo importante es q cada uno de nosotros (sin diferencia de genero) sepamos quienes somos, hacia donde vamos, lo que valemos y que eso no lo puede determinar ninguna otra persona mas que NOSOTROS MISMOS!!!

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